Los retiros de lujo para escritores combinan escritura con actividades como masajes, yoga y gastronomía gourmet en destinos como Guatemala, Francia o la Toscana. El coste es elevado, pero los resultados literarios no están garantizados. Richard Z. Santos, autor de un artículo en Slate, considera que estos retiros pueden ser una estafa emocional y financiera, ya que no ofrecen un espacio de formación seria y pueden ser accesibles sin filtro de calidad. Los participantes suelen ser mujeres blancas con buena estabilidad económica, lo que plantea una barrera socioeconómica y de diversidad racial. La industria del turismo de lujo y el wellness se intenta revestir de experiencias que venden habilidades o formación, pero el hecho de pagar no garantiza nada. Santos ha observado cómo ha crecido este mercado en los últimos 15 años, pero no cree que salga algo demasiado bueno de ahí.