Greg Lambrecht, un cirujano estadounidense, inventó Coravin, un dispositivo que permite servir vino sin descorchar la botella, manteniendo intacto el corcho y conservando las virtudes del vino. Ahora ha presentado Coravin Sparkling, que permite conservar vinos espumosos después de abrir la botella. El dispositivo utiliza un tapón especial y cuatro cápsulas de CO2 para re-presurizar el espacio de aire en la botella y mantener la efervescencia y el sabor durante aproximadamente un mes. El precio de Coravin Sparkling es de 499 euros. La empresa Coravin, fundada por Lambrecht, ha crecido y cuenta con sede en Burlington, Massachusetts, y oficinas en Ámsterdam y Hong Kong. El invento ya está presente en casi 30.000 bares y restaurantes del mundo. Lambrecht afirma que a través de Coravin se sirven un millón de copas cada 10 días.