La temporada 1 de 'Outlander: Sangre de mi sangre' ha llegado a su fin con un episodio que combina el drama de los Fraser en el siglo XVIII con los Beauchamp del XX. El final es un recordatorio del poder emocional que caracteriza a la franquicia, con amor, tragedia y destino entrelazados. La serie ha demostrado que puede sostener por sí sola el peso de su legado y ha sido renovada para una segunda temporada. El último episodio condensa todo lo que la serie ha venido construyendo, con la inevitable unión entre Brian Fraser y Ellen MacKenzie. La muerte de Malcolm Grant marca un punto de no retorno para la pareja y refuerza el tono trágico que siempre ha acompañado a los Fraser. La serie ha estado a la altura hasta el final, sabiendo encontrar el equilibrio entre el intimismo y el dramatismo más épico. La segunda temporada ya ha comenzado su rodaje y estará disponible a partir del 11 de octubre en Movistar Plus+.