El Acueducto de Segovia es uno de los monumentos más emblemáticos de España, con una fascinante leyenda que cuenta que el diablo jugó un papel clave en su construcción. Según la leyenda, una joven aguadora hizo un trato con el diablo para construir el Acueducto a cambio de su alma, pero el diablo no pudo colocar la última piedra antes de que el gallo cantara. Hoy en día, una escultura del diablillo de Segovia, creada por José Antonio Abella, rinde homenaje a esta leyenda. La escultura se encuentra en la calle San Juan y representa al diablo derrotado, sosteniendo el último sillar del Acueducto. La leyenda cuenta que los agujeros en las piedras del Acueducto son las huellas de las pezuñas del diablo. El Acueducto es una obra maestra de la ingeniería romana, pero su historia está marcada por mitos y leyendas que han ido pasando de generación en generación.