El Museo del Prado alberga una capilla románica oculta que data del siglo XII. La capilla se encuentra en el museo desde 1950, cuando se trasladaron las pinturas murales de la ermita de la Vera Cruz de Maderuelo utilizando la técnica del strappo. En 2010, el museo inauguró una reconstrucción de la capilla románica, siguiendo los trabajos del arquitecto Rafael Moneo. La capilla muestra ángeles, apóstoles y escenas evangélicas, ilustrando temas bíblicos comunes en la época románica. El esfuerzo por mantener la autenticidad del espacio original ha permitido a los amantes del arte conocer de cerca una parte fundamental de la historia religiosa y cultural de España. La capilla se encuentra en el Museo del Prado, uno de los museos más prestigiosos del mundo, y es un tesoro oculto que pocos conocen. La ermita de la Vera Cruz de Maderuelo se encontraba en grave peligro debido al embalse de Linares del Arroyo, lo que llevó a la decisión de trasladar las pinturas murales. El proceso de conservación y la reconstrucción de la capilla han permitido preservar este importante legado artístico.