La popularidad de los campos de lavanda de Brihuega ha alcanzado un punto crítico, con 140.000 visitantes el año pasado. El alcalde, Luis Viejo, ha hecho un llamamiento para visitar el municipio de lunes a jueves. Sin embargo, existen alternativas en otros pueblos españoles como El Romeral, Tiedra, San Felices, Olite, Moratalla y El Pobo, que ofrecen experiencias similares sin aglomeraciones. Estos destinos rurales ofrecen cosmética natural, gastronomía y artesanía de proximidad. La floración de la lavanda tiene su pico entre mediados y finales de julio, aunque en zonas más altas puede extenderse hasta agosto. Es recomendable consultar las webs locales o ayuntamientos para saber si hay eventos, visitas guiadas o limitaciones de acceso. Lugares como Caleruega y Santa Eulàlia de Ronçana permiten vivir la experiencia sin renunciar al confort ni al silencio.