La calabaza de Halloween tiene un origen en la leyenda irlandesa de Jack el Tacaño, quien engañó al Diablo dos veces y, al morir, no pudo entrar en el Cielo ni en el Infierno. El Diablo le dio una brasa del Infierno que Jack colocó en un nabo hueco para iluminar su camino. La tradición de tallar nabos y calabazas se originó en Irlanda y Escocia para ahuyentar a las almas errantes. Con la migración irlandesa a Estados Unidos, la calabaza se convirtió en el vegetal más común para esta práctica. La historia de Jack refleja un mensaje moral sobre el egoísmo y las consecuencias de las decisiones. La calabaza de Halloween se ha convertido en un símbolo festivo, pero su origen está en la lucha entre el bien y el mal. La noche del 31 de octubre se cree que los muertos regresan al mundo de los vivos, y las linternas vegetales se utilizan para protegerse. La tradición ha evolucionado con el tiempo, y ahora las calabazas se tallan con formas artísticas y humorísticas. La historia de Jack es un recordatorio de que nuestras decisiones tienen consecuencias, incluso después de la muerte. El artículo fue publicado el 27 de octubre de 2025 por Christian Pérez, un redactor especializado en divulgación científica e histórica.