Housseinou Gassama, un artista senegalés sin hogar, creó su obra en una esquina del barrio Gótico de Barcelona entre 2008 y 2012. Pintaba casas, muebles y objetos, y vendía sus tablas a personas que se detenían a hablar con él. La arquitecta Kathrin Golda-Pongratz y la curadora Alicia Chillida establecieron una relación con él y compraron varias de sus obras. En 2017, Chillida organizó una exposición sobre Gassama en la galería 2Paredesy1Puente de Madrid, y posteriormente en la galería Espai 10 de Barcelona. Se editó un libro que funcionaba como catálogo de la muestra y estudio sobre el impacto de la obra de Gassama. En 2021, el Centro Pompidou de París recibió una donación de algunas de las tablas de Gassama. Actualmente, se puede ver su obra en la exposición Mons interiors en el museo privado Mater de Barcelona, junto a la obra del pintor peruano Alberto Quintanilla.