En Japón, las familias con niños a punto de empezar la escuela primaria siguen un ritual anual, escogiendo con sumo cuidado la mochila que acompañará al pequeño durante sus seis años de primaria. La mochila debe ser una 'randoseru', un estilo que se remonta a finales del siglo XIX y que se ha mantenido invariable desde entonces. Las 'randoseru' son grandes, rígidas y habitualmente de cuero, con un diseño rectangular y tirantes. Su precio promedio ronda los 380 dólares, aunque hay versiones más caras que superan los 1.000 dólares. Las familias suelen escoger la mochila con anticipación, un año antes de que el niño vaya a pisar las aulas, y prestan atención a todos los detalles. En 2024, la reportera de The New York Times en Tokio, Motoko Rich, realizó un reportaje sobre las 'randoseru' y concluyó que casi todos los niños de primaria en Japón las utilizan. Las 'randoseru' han despertado interés fuera de Japón, y algunos padres en España han decidido que sus hijos acudan a la escuela con una de estas mochilas japonesas.