Un descubrimiento arqueológico en la provincia de Pontevedra ha reavivado el interés por uno de los episodios más enigmáticos de la historia altomedieval gallega: las incursiones islámicas del siglo IX durante el reinado de Alfonso III de Asturias. En un paraje rural del municipio de Fornelos de Montes, los arqueólogos han localizado una tumba excavada en la roca, asociada a un yacimiento próximo, que podría corresponder con el enterramiento del prefecto Malik, caudillo árabe derrotado en la batalla del río Anceo. La coincidencia entre el hallazgo y las fuentes escritas, sumada a la persistencia de una tradición oral sobre la existencia de un “rey moro” enterrado en la zona, sugiere que nos encontramos ante un caso donde la leyenda, la historia y la arqueología se entrelazan. La tumba se ha localizado en Vilán, un entorno natural del municipio pontevedrés de Fornelos de Montes, a escasos metros de una loma donde la tradición local situaba la tumba de un caudillo musulmán vencido. La estructura funeraria excavada directamente en la roca, de forma rectangular y sin elementos ornamentales visibles, ha sorprendido a los arqueólogos, que destacan la singularidad del hallazgo en un territorio donde apenas se han documentado tumbas altomedievales asociadas al mundo islámico. La batalla del Anceo, aunque poco documentada, se inscribe en el contexto de las luchas entre cristianos y musulmanes en el territorio de Yilliqiya, nombre con el que conocían Galicia los musulmanes. La tumba descubierta, por tanto, podría constituir una prueba excepcional del alcance geográfico de las campañas andalusíes en el norte peninsular, de probarse su adscripción.