Austria, como país anfitrión de Eurovisión 2026, ha dejado claro que no permitirá la exclusión de Israel del certamen. El canciller austriaco, Christian Stocker, y el secretario de Estado, Alexander Pröll, han advertido que la emisora pública ORF no cooperará en la organización si la Unión Europea de Radiodifusión (UER) decide expulsar a Israel por motivos políticos. La amenaza austriaca se produce en medio de crecientes presiones internacionales, con algunos países europeos expresando su rechazo a la presencia de Israel en el certamen. La UER está evaluando las posibles consecuencias y no ha tomado una decisión definitiva. La votación sobre la participación de Israel se espera para noviembre. Israel ha iniciado su preparación para el certamen y continúa con su proceso de selección en el país, pese a la incertidumbre sobre su continuidad. La televisión pública israelí KAN ha subrayado que no hay justificación para su exclusión y ha instado a la UER a preservar la neutralidad artística del festival.