Roman Karkosik, uno de los empresarios más ricos de Polonia, está construyendo un monumento dedicado a la Virgen María en el pueblo de Konotopie, con una altura de 55 metros. El proyecto ha llamado la atención del Financial Times, que lo describe como un proyecto gigantesco y casi faraónico en una zona rural. El sacerdote Marek Mrówczyński considera que la ubicación es adecuada, ya que se encuentra en el verdadero centro de Polonia. La construcción del monumento está prevista para finalizar el 15 de agosto, fecha en la que se celebra la festividad de la Asunción de la Virgen María. Roman Karkosik es el fundador del conglomerado Boryszew, que emplea a 9.000 trabajadores en sectores como la automoción, la química y la siderurgia. La estatua se está construyendo utilizando dos grúas gigantes.