El Centro Histórico de Santiago, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1985, es el destino final del Camino de Santiago. La Praza do Obradoiro, con su imponente fachada barroca de la Catedral de Santiago, es el broche final perfecto para los peregrinos. El Centro Histórico fue declarado Conjunto Histórico en 1940 y ampliado en 1976. La ciudad tiene una rica historia que se remonta al 25 de julio de 813, cuando el obispo Teodomiro confirmó el hallazgo del sepulcro del Apóstol Santiago. La ciudad cuenta con cuatro plazas que rodean la Catedral, cada una con su propia historia y significado. La Praza da Acibechería, la Praza das Praterías y la Praza da Quintana son solo algunas de las plazas que se pueden visitar. El Palacio de Xelmírez, el Museo Catedralicio y el Hospital Real son algunos de los edificios históricos que se pueden encontrar en la ciudad. La ciudad es un destino turístico importante y un lugar de peregrinación para muchos. El Camino de Santiago es un viaje espiritual, físico y simbólico que atraviesa caminos, pueblos, lluvias y certezas. La ciudad ofrece una experiencia única para los visitantes, con su rica historia, arquitectura y cultura.