Kairuán en Túnez es una ciudad que combina cultura, historia, gastronomía y espiritualidad. La Gran Mezquita, Patrimonio de la Humanidad desde 1988, es el epicentro de la fe y la arquitectura. La medina es otra experiencia, con zocos, calles estrechas y la imponente muralla. La gastronomía tunecina es un viaje en sí misma, con platos como la ojja. Un pozo histórico construido en 1690, según la leyenda, conecta directamente con La Meca. Se accede a él por una estrecha escalera y los locales aseguran que quien bebe de su agua está un poco más cerca del lugar más sagrado del islam. La ciudad es la cuarta más sagrada para los musulmanes, después de La Meca, Fez y Jerusalén. A apenas 1 hora y 50 minutos en avión desde Barcelona, Kairuán es un destino que ofrece una experiencia única.