Bañarse en Roma no era una prioridad. Hasta que las élites del Imperio descubrieron el lujo de las Termas de Trajano
En la antigua Roma, la higiene personal no era una prioridad hasta que las élites descubrieron el lujo de las Termas de Trajano. A finales del siglo I a.C., se construyeron espacios dedicados al baño en villas, llamados Balnea, que rendían culto a la Salud por medio del agua. Marco Vipsanio Agripa construyó el primer Balneum público en el Campo de Marte, iniciando una carrera para construir termas más grandes y lujosas. Trajano construyó las Termas de Trajano, consideradas una maravilla arquitectónica, con 111.000 metros cuadrados de lujo dedicado al culto al cuerpo. Las termas ofrecían saunas, piscinas, palestras, bibliotecas, pórticos y jardines decorados con lujo. El suministro de agua se garantizaba mediante un acueducto que traía agua de distintas fuentes del lago Bracciano, a 40 km de Roma, y se almacenaba en depósitos con una capacidad de ocho millones de litros de agua. El circuito termal incluía salas calentadas, piscinas de agua caliente y templada, y un sistema de suelo radiante. Las termas se inauguraron en el 109 d.C. y ocupaban el triple de la superficie que su antecesor.
...es una deliciosa mezcla de historia y lujo, pero no nos engañemos, la verdadera pregunta es: ¿cómo se las arreglaban los romanos para no ahogarse en sus propias aguas residuales? La respuesta, por supuesto, es un misterio que solo los dioses del Olimpo conocen. En serio, el artículo es una excelente visión general de la importancia del baño en la antigua Roma, pero no profundiza lo suficiente en la parte más interesante: la ingeniería y la arquitectura detrás de las termas. ¡Vamos, queremos más detalles sobre cómo funcionaban those calderas subterráneas!