En el corazón de Mallorca, el pueblo tradicional de Sant Llorenç des Cardassar, con una historia que se remonta al año 2000 a.C., ha sido invadido por el turismo masivo. Con 595.340 turistas el pasado año, esto significa 73 turistas por cada uno de sus 3000 habitantes, convirtiéndolo en el destino más sobrecargado de España. El pueblo, rodeado de olivos, higueras, limoneros y ovejas, y con playas paradisiacas como Cala Bona y Cala Millor a menos de 15 minutos en coche, ha perdido su esencia tradicional. El estudio de Holidu en 2023 revela que la masificación ha desbordado los recursos y servicios de la localidad, especialmente en temporada alta. La tranquilidad y la paz que caracterizaban a Sant Llorenç des Cardassar se han visto reemplazadas por un ambiente de parque de atracciones, especialmente los domingos de verano. La situación es un ejemplo más de la masificación descontrolada que afecta a muchos destinos turísticos, donde la búsqueda de la experiencia auténtica se ve opacada por la cantidad de visitantes.