El festival de música Sonorama en Aranda de Duero ha atraído a nómadas digitales que buscan compatibilizar el trabajo y el disfrute. El centro de coworking 'Ribering' ha visto un aumento en las solicitudes, pasando de 6 usuarios habituales a 22 durante el festival. Lucía, una analista de datos valenciana, y Alejandro, un trabajador de Jerez de la Frontera, son ejemplos de personas que han encontrado la forma de trabajar y disfrutar del festival. El principal problema es acostumbrarse a no alargar demasiado la noche para poder madrugar y fichar al día siguiente. El festival ofrece la posibilidad de conocer gente y estrechar lazos con otros nómadas digitales. Claudio, un madrileño de Galicia, ha pedido a sus jefes poder teletrabajar los viernes para no renunciar a los festivales. Los nómadas digitales pueden aprovechar los descansos para relajarse en el parque de La Isla y disfrutar de la música. Para 2026, ya intentan planificar las vacaciones para intentar que estos días sean de completo asueto.