La serie 'El refugio atómico' de Netflix, creada por Álex Pina y Esther Martínez Lobato, intenta mezclar géneros como ciencia ficción, distopía y postapocalipsis, pero acaba siendo un culebrón de lujo. La serie tiene un acabado técnico intachable, especialmente en la ambientación del búnker, pero los personajes son mal desarrollados y la sobrecarga dramática es monótona. La serie cuenta la historia de dos familias conectadas por una amistad y un hecho traumático, y busca mantener al espectador enganchado con giros constantes. Sin embargo, los diálogos son un lastre y la serie pierde interés por su enfoque en lo impactante. La serie no es mala, pero necesita al menos una temporada 2 para cerrar la historia y está lejos de ser la nueva 'La casa de papel'.