Albert Einstein, una figura destacada del siglo XX, era un apasionado del violín. Su madre le introdujo en la música y, aunque al principio no le gustaba, cuando descubrió a Mozart, su amor por la música cambió. Einstein continuó tocando el violín a lo largo de su vida, incluso en grupos de cámara con músicos renombrados, y afirmó que la música era una fuente de inspiración y consuelo. Se cree que poseyó una decena de violines, todos llamados 'Lina'. Uno de ellos, fabricado en 1894 por Anton Zunterer, ha sido subastado por un millón de euros. La puja comenzó en 150.000 libras y la estimación era de 200.000 a 300.000 libras. El violín fue regalado a Max von Laue en 1932 y posteriormente a Margarete Hommrich en 1952. Permaneció en la familia de Hommrich durante 70 años hasta que su tataranieta lo puso en subasta. El violín es el más caro subastado que no ha sido propiedad de un concertista famoso, superando el récord anterior de 516.500 dólares. La casa de subastas Dominic Winter Auctioneers llevó a cabo la subasta. El compositor Paul Wingfield investigó durante seis meses para autenticar el violín y aseguró que estaba 'tan seguro como cualquiera podría estar' de que perteneció a Einstein.