En la serie animada The New Batman Adventures de 1997, el Joker revela uno de sus grandes miedos, que no es que Batman lo golpee, sino la oficina de impuestos. Tras recibir una herencia de 250 millones de dólares de Edward Barlow y gastar 10 millones, el estado reclama 137 millones en impuestos. La reacción de Joker es de miedo y respeto, diciendo que puede meterse con Batman, pero no con la oficina de impuestos. Harley Quinn se da cuenta de que la mayoría de los billetes son falsos, lo que significa que Barlow se la jugó y ahora tiene una deuda enorme con el estado. El mafioso Edward Barlow deja un vídeo diciendo que al final, él reí el último. La serie animada es una continuación de la icónica Batman: La Serie Animada de 1992.