Tazones, un pequeño pueblo pesquero en la costa asturiana, ha sido declarado Conjunto Histórico. Su historia se remonta a 1517, cuando la flota que traía al joven Carlos I se desvió hasta este puerto. El pueblo celebra cada verano, el 17 de agosto, las fiestas de San Roquín, donde vecinos y visitantes se visten con trajes de época y rememoran la llegada del emperador. Tazones es conocido por su gastronomía, que incluye pescado fresco, marisco de Villaviciosa y sidra local. El pueblo también forma parte de la Costa Jurásica asturiana, donde se conservan restos fósiles y huellas de dinosaurios. La Casa de las Conchas, situada en el barrio de San Miguel, es uno de los símbolos del lugar, con su fachada cubierta por centenares de conchas marinas. El pueblo ofrece una panorámica espectacular desde el puerto, donde se divisa la playa de Rodiles y la ría de Villaviciosa. Tazones es un destino imprescindible para quienes buscan autenticidad y tradición marinera.