En Zadar, Croacia, el arquitecto Nikola Bašić creó el Órgano del Mar, una estructura de hormigón que combina arte, arquitectura y música. La instalación, de 70 metros de longitud, alberga 35 tubos de órgano ocultos bajo los escalones, que producen sonidos distintos debido a la variedad de longitudes, inclinaciones y diámetros. El funcionamiento se basa en el movimiento del mar, que empuja el aire a través de los tubos, generando una sinfonía imprevisible. El Órgano del Mar fue galardonado con el Premio Europeo del Espacio Público Urbano en 2006 y representa a Croacia en la 11ª Bienal de Venecia. Bašić es miembro de la Academia Croata de Ciencias y Artes y ha tenido una destacada carrera en arquitectura y urbanismo. Su obra se caracteriza por la diversidad y la búsqueda constante de originalidad.