Lanestosa, en Bizkaia, es un pueblo medieval que ofrece una escapada otoñal perfecta. Fundado en el siglo XIII, conserva su estructura original y cuenta con calles empedradas, puentes de piedra y casonas con balcones corridos. La iglesia de San Pedro, del siglo XVI, y el palacio Colina de Lanestosa, de 1761, son algunos de los lugares que destacan en el casco histórico. El antiguo calero y el Puente Viejo también son puntos de interés. En agosto, se celebran las fiestas patronales, pero el otoño es el momento ideal para visitar Lanestosa sin bullicio. El pueblo cuenta con rutas de senderismo que rodean la villa y ofrecen vistas espectaculares. Xabier Eskisabel es uno de los autores que ha escrito sobre este destino. La villa medieval de Lanestosa es un lugar perfecto para olvidarse del mundo moderno y redescubrir el placer de lo sencillo.