La serie Supernatural mantuvo una regla de oro durante 15 temporadas que fue clave de su éxito. Andrew Dabb, showrunner en las temporadas finales, admitió que estuvieron a punto de romper esta regla en una trama que se acabó descartando. La trama consistía en que Sam y Dean se revelaran al mundo y difundieran la palabra sobre la existencia de los monstruos. Dabb explica que esta idea habría abierto dinámicas interesantes, pero también habría roto la estructura y el encanto de la serie. La serie jugueteó con la idea de que ciertos ciudadanos descubriesen a los monstruos, pero siempre de forma anecdótica y nunca generalizada. Dabb y su equipo decidieron no incluir esta trama, aunque no sin antes darle muchas vueltas. La serie duró 15 temporadas y tuvo un gran éxito gracias a su mezcla entre el procedural y la fantasía.