España cuenta con numerosos tesoros naturales, incluyendo bosques que parecen pasar desapercibidos. En el Día Mundial de Protección de la Naturaleza, se destacan cinco bosques desconocidos repartidos por la península. El Faedo de Ciñera en León es un bosque de hayas centenarias con una altura de más de 30 metros, donde vive Fagus, una haya de más de quinientos años. El Tejeda de Tosande en Palencia es conocido por sus tejos milenarios, con una ruta de diez kilómetros que atraviesa un paisaje de robles, encinas y hayas. El Hayedo de Otzarreta en Vizcaya es un pequeño hayedo con una forma peculiar debido al trasmocheo, una técnica tradicional para aprovechar la madera sin talar el árbol. Las Fragas do Eume en A Coruña son un parque natural con nueve mil hectáreas de vida, considerado uno de los bosques atlánticos mejor conservados de Europa. El Castañar del Valle del Genal en Málaga es un bosque andaluz que cambia de piel cada otoño, con castaños que tiñen las laderas de tonos rojizos y dorados. Estos bosques son pulmones, refugios de vida y cápsulas del tiempo, y su protección es fundamental para la conservación de la naturaleza.