La historia reciente del cristianismo en China es compleja, con una expansión significativa en las últimas décadas pese a la represión. Según la Encuesta Social General de China, el 2% de los adultos chinos se identifican como cristianos, aunque otras fuentes estiman que el porcentaje puede ser del 3%, 7% o incluso 9%. En 2020, The Economist apuntaba que solo los protestantes suponen el 3% de la población del país. La realidad es que no es fácil tener una cifra precisa debido al control de la información por parte de Pekín y la diversidad de fuentes y métodos. Aunque los cálculos varían, incluso las estimaciones más conservadoras dejarían un censo de decenas de millones de cristianos en China. Un estudio de la Universidad de Pekín hablaba de 40 millones, World Population Review eleva el cálculo a 49,2 millones y Visual Capitalist sitúa la cifra cerca de los 72 millones. La primera lectura es el enorme peso de los protestantes en la comunidad cristiana china, que representan el 90% de la comunidad. La segunda es que China supera ya en número de cristianos a países como Alemania, Francia o España. El profesor Fenggang Yang vaticinaba que en 2030 el gigante asiático será el país cristiano más grande del mundo, con más de 224 millones de protestantes, lo que supondría el 16% de la población.