En Mohovo, Croacia, se ha descubierto una torre de vigilancia romana de unos 1800 años de antigüedad, construida en la época del emperador Marco Aurelio. La torre forma parte de un sistema de fortificaciones que permitía vigilar el tráfico fluvial y terrestre, así como transmitir señales en caso de amenaza. La estructura tiene tres plantas y un núcleo de madera, rodeada por dos fosos defensivos de 6 metros de ancho y 2,5 metros de profundidad. El hallazgo es importante porque es la primera estructura de este tipo excavada en Croacia y aporta información inédita sobre la arquitectura defensiva romana en la región. La torre se mantuvo en uso durante varias fases de edificación y reparación, y se encontraron objetos como fragmentos de cerámica, un broche y equipamiento militar. El descubrimiento ha despertado el interés de la comunidad arqueológica internacional y se espera que las futuras investigaciones determinen la fecha de construcción inicial y analicen los materiales empleados.