Un equipo de arqueólogos ha descubierto un silbato de hueso en la antigua ciudad egipcia de Akhetatón, actual Amarna, que data de hace 3.300 años. El silbato, de apenas 6 centímetros, fue encontrado en la llamada Stone Village, una zona residencial cerca del Workmen’s Village, donde se cree que vivían los trabajadores encargados de construir las tumbas reales. El estudio, liderado por Michelle Langley y publicado en la International Journal of Osteoarchaeology, sugiere que el silbato fue utilizado por un guardia o agente encargado de controlar el acceso a una zona restringida, posiblemente vinculada a las tumbas reales. La investigación también revela que el silbato fue fabricado con precisión y perforado en un punto exacto para permitir la emisión del sonido. Los investigadores fabricaron una réplica del silbato y confirmaron su funcionalidad. El descubrimiento del silbato proporciona una visión única del sistema de vigilancia del Egipto faraónico y la vida cotidiana de las personas que vivían en la ciudad de Akhetatón.