La presidenta de la Acadèmia Valenciana de la Llengua, Verònica Cantó, afirmó que el conflicto lingüístico valenciano estaba superado, pero la realidad muestra lo contrario. El conflicto sigue vivo porque la lengua sigue viva y hay valencianos que defienden su manera de hablar y escribir. La Acadèmia Valenciana de la Llengua fue creada para ser un espacio de consenso, pero ha sido marcada por un desequilibrio y una orientación ideológica que responde más a la aproximación del Institut d'Estudis Catalans que a la defensa genuina de la lengua valenciana. Los autores que utilizan las normas de la Real Acadèmia de Cultura Valenciana siguen sufriendo marginación sistemática. La pluralidad lingüística valenciana no debería ser vista como una amenaza, sino como una riqueza. El conflicto lingüístico valenciano sigue sin resolver y la lengua sigue siendo un tema de debate. La situación actual es el resultado de una serie de eventos y decisiones que han llevado a la marginación de una parte de la población valenciana. La creación de la Acadèmia Valenciana de la Llengua en 2025-2026 no ha resuelto el conflicto, sino que ha perpetuado la situación actual. La realidad es que el conflicto lingüístico valenciano no está superado y sigue siendo un tema de actualidad.