La superstición sobre la mala suerte de los gatos negros se remonta a la Edad Media en Europa occidental, donde se les relacionaba con las brujas y se consideraban un símbolo de mala suerte. En la Italia del siglo XVI, se creía que cruzarse con un gato negro o acostarse en su lecho significaba una muerte. La vinculación del gato negro con Halloween proviene de la fiesta pagana de Samhain, donde una criatura llamada Cait Sith, un gato negro grande, era una bruja transformada. En la actualidad, el 27 de octubre se celebra el día del gato negro, una tradición que comenzó en Reino Unido para homenajear a este felino y favorecer su adopción. En Japón, el gato negro es un símbolo de que encontrarás el amor en tu vida, mientras que en Francia se le atribuye un ser 'mágico'. Autores como Edgar Allan Poe y H.P Lovecraft han incluido a los gatos negros en sus relatos, y personajes como Salem, el sarcástico felino de la serie 'Sabrina, la bruja adolescente', han popularizado la imagen del gato negro en la cultura popular.