La tercera temporada de The Walking Dead: Daryl Dixon ha finalizado con un episodio emocional que muestra a Daryl y Carol viendo cómo el barco que los llevaría de vuelta a Estados Unidos arde. En el episodio 3x07, Daryl y Paz rescataban a Justina y Elena del Alcázar, una impresionante Alhambra reconvertida. La monarquía española y la aristocracia utilizaban a los caminantes como entretenimiento, lo que recuerda a algunos de los mejores pasajes de los cómics originales de Robert Kirkman. La gente de Solaz del Mar se dio cuenta de que Fede era un líder peligroso y lo encarcelaron, pero él se escapó y puso en peligro a todos, lo que llevó a que la embarcación resultara dañada. La serie ha dejado pistas para la cuarta temporada, que se rueda actualmente en diferentes puntos de España, como Toledo, Bilbao o Segovia. Daryl y Carol podrían reencontrarse con Codron, un gran amigo de Daryl, y buscar una nueva forma de viajar juntos a Estados Unidos. La temporada también ha explorado temas serios como la explotación y la cosificación de la mujer, el nepotismo de los poderosos y la visibilidad a los grupos marginales. Las pesadillas de Daryl han mostrado su infancia traumática y su evolución como personaje.