La salamanquesa común, Tarentola mauritanica, es una especie inofensiva que se alimenta de mosquitos, cucarachas, polillas y arañas. Según el Feng Shui, su presencia en casa es un signo de protección espiritual, equilibrio energético, fertilidad y renovación. En otras culturas, se asocia con la abundancia y la buena suerte. La directora del Centro Feng Shui Profesional, Patricia Traversa, afirma que la llegada de una salamanquesa al hogar está vinculada con la prosperidad y la presencia de un guardián invisible. La salamanquesa se mueve entre la naturaleza tangible y el imaginario cultural, siendo un símbolo protector. Encontrar una en casa es menos motivo de temor que de gratitud, ya sea por su utilidad biológica o por su carga espiritual.