En el poblado de Deir el-Medina, frente a la ciudad de Luxor, vivieron los artesanos que se encargaron de excavar y decorar las tumbas de los faraones en el Valle de los Reyes. Durante el reinado de Ramsés III, entre 1184 a.C. y 1153 a.C., los trabajadores recibían un salario en especie, como grano, cerveza y pescado seco. Sin embargo, en el año 29 del reinado, los trabajadores no recibieron su recompensa a tiempo, lo que provocó una protesta. Alrededor de 60 artesanos se negaron a trabajar en el Valle de los Reyes hasta que no recibieran su salario. La protesta quedó registrada en el Papiro de la Huelga, donde el escriba Amenenjat recopiló la desesperación de los trabajadores. La protesta pacífica presionó a los funcionarios del faraón para que cedieran y garantizaran la entrega de los alimentos pendientes. Esta primera huelga laboral sentó un precedente histórico sobre la capacidad de los trabajadores para exigir derechos laborales básicos.