Eiichiro Oda, conocido por One Piece, creó un one-shot llamado Un regalo de Dios para el Futuro en octubre de 1993, cuando tenía 18 años. La historia sigue a Bran, un joven ladronzuelo que se ve involucrado en un trato con Dios después de que un error de escritura en un cuaderno con poderes divinos cambia su destino. El cuaderno puede crear cualquier evento que se escriba con su pluma. Dios quería matar a Bran por sus fechorías, pero el error lo llevó a ofrecerle una oportunidad de redimirse. La obra, de más de 40 páginas, muestra el estilo caricaturesco de Oda y tiene similitudes con Death Note. Aunque no tuvo mucho éxito, es recordada por los fans del mangaka. La historia es divertida y tiene un toque de inspiración en Dragon Ball, especialmente en los chistes y la forma de contar la historia. Oda mantiene su estilo en esta obra, que es una de las más divertidas que ha escrito.