Martin Williams, un detectorista aficionado, encontró un broche romano de 2.000 años en un campo de Dorset, Inglaterra. El broche, que data de entre 1.800 y 2.000 años, es un objeto raro en la región y podría reescribir la historia de la presencia romana en Dorset. El broche fue encontrado en un campo recién arado y, al principio, Williams pensó que era un juguete infantil. Sin embargo, después de limpiarlo, se dio cuenta de que era un objeto valioso. El broche es de bronce y tiene un diseño ornamentado, lo que sugiere que podría haber sido utilizado por un ciudadano romano acomodado. El descubrimiento ha generado interés entre los historiadores y arqueólogos, ya que podría proporcionar nueva información sobre la vida en la región durante la época romana. El broche se encuentra en proceso de evaluación y podría ser adquirido por un museo. Williams ha encontrado más de 30 cofres con objetos antiguos en apenas cuatro años, lo que demuestra el potencial arqueológico de la región. El caso del broche romano destaca la importancia del detectorismo y la colaboración entre particulares y arqueólogos para descubrir y preservar la historia.