Sean Schemmel, la voz de Goku en inglés, compartió una experiencia en la Comic Con de Londres en 2012 sobre cómo se desmayó en la cabina de doblaje durante la grabación de Dragon Ball GT. Esto ocurrió cuando intentó hacer un Kame Hame Ha en su versión Super Saiyan 4 sin tomar suficiente aire. Schemmel estaba cansado y no había dormido bien, lo que afectó su capacidad para calcular la cantidad de aire necesaria para la escena. Afortunadamente, salió ileso y, después de un descanso, pudo grabar la escena de nuevo. Este incidente destaca la importancia de los detalles en el doblaje, especialmente en escenas que requieren gritos largos y fuertes. La experiencia de Schemmel muestra que ser actor de doblaje puede ser exigente y requiere una gran cantidad de esfuerzo y dedicación. En este caso, la falta de aire y el cansancio casi le costaron un desmayo en plena grabación.