La receta de berenjenas a la parmesana es sencilla y reconfortante, con una magia italiana que convierte cualquier comida en algo especial. Se prepara con capas de berenjena, salsa de tomate, albahaca y queso rallado. Para empezar, se lavan y cortan las berenjenas en rodajas finas de unos cinco milímetros, y si se prefiere, se espolvorea un poco de sal por encima y se dejan reposar veinte minutos. Luego, se secan con papel de cocina. Mientras tanto, se prepara la salsa de tomate casera sofriendo cebolla y ajo picados en una sartén con un chorrito de aceite, añadiendo tomate triturado, sal, pimienta y hojas de albahaca fresca, y dejando que se cocine a fuego medio durante 15-20 minutos. Cuando la salsa esté lista, se doran las rodajas de berenjena en una sartén con poco aceite o se hornean unos minutos por cada lado para una versión más ligera. Finalmente, se montan las capas en una fuente para horno, con una base de salsa, una capa de berenjena, un poco de mozzarella, parmesano y más salsa, repitiendo el proceso hasta terminar y acabando con una capa generosa de queso. Se hornea a 180 ºC durante 25-30 minutos o hasta que la superficie esté dorada.