Un equipo de arqueólogos ha descubierto un relieve rupestre elamita de 4000 años en Alhak, Irán, que representa a un rey invocando al dios del sol. El relieve, datado entre 2000-1970 a.C., es uno de los más antiguos ejemplos de arte conmemorativo elamita y proporciona nuevos datos históricos y culturales sobre la región. El relieve muestra a un soberano sentado en un trono, con un brazo alzado hacia el rostro y el otro descansando sobre el asiento, frente a un disco solar. La escena combina elementos religiosos y políticos de gran valor histórico. El relieve se encuentra en una roca de conglomerado, lo que explica su difícil visibilidad y avanzado estado de erosión. Los investigadores han establecido paralelos iconográficos entre el relieve y los sellos cilíndricos de la dinastía de Ur III y del periodo Shimashki. El descubrimiento se ha publicado en la revista Sinus Persicus y ha sido realizado por un equipo dirigido por Ayoub Soltani.