Un equipo internacional de arqueólogos ha localizado la ciudad maya rebelde de Sak-Bahlán, también conocida como la 'tierra del jaguar blanco', en la selva chiapaneca. La ciudad, que fue la última capital de los lacandones rebeldes, había estado oculta durante más de tres siglos. Los arqueólogos utilizaron un modelo predictivo y tecnología de Sistemas de Información Geográfica (SIG) para determinar la ubicación probable de la ciudad. La existencia de Sak-Bahlán estaba documentada desde 1695, cuando expediciones españolas la encontraron y ocuparon. La ciudad fue rebautizada como Nuestra Señora de los Dolores y abandonada menos de tres décadas después. El descubrimiento de Sak-Bahlán es un símbolo de resistencia y representa a un pueblo que prefirió la selva y el aislamiento antes que someterse a un orden impuesto. Los arqueólogos han identificado plazas, cimientos de edificios comunales y materiales que sugieren un intercambio de bienes más amplio de lo que las crónicas dejaban entrever. El equipo utilizará tecnología LiDAR para mapear el sitio y localizar estructuras ocultas. El descubrimiento de Sak-Bahlán es un triunfo científico y un acto de justicia histórica.