En Tenerife, a poco más de media hora en coche desde Santa Cruz, se encuentra el macizo montañoso de Anaga, un rincón verde, fresco y montañoso, cubierto por un bosque húmedo que parece sacado de otro lugar. Aunque en la isla la fama se la lleva el Teide, Anaga tiene razones de sobra para dedicarle una visita. El paisaje de Anaga es el resultado de millones de años de actividad volcánica y de erosiones sucesivas. Anaga es un lugar único en la isla, con un clima y una vegetación que lo hacen destacar. La distancia desde Santa Cruz es de aproximadamente media hora en coche, lo que lo hace accesible para los visitantes. La combinación de niebla, laurisilva y arena negra en el bosque milenario de Tenerife hace que Anaga sea un destino atractivo para aquellos que buscan explorar la naturaleza de la isla.