La Real Academia Española (RAE) ha resuelto la duda sobre la forma correcta de utilizar los términos 'adscripto' y 'adscrito'. Ambos son aceptados, pero 'adscrito' es la forma más común y extendida en el español culto de la mayor parte del mundo hispanohablante. 'Adscripto' se mantiene en países del Río de la Plata, como Argentina, Uruguay y Paraguay. La RAE avala ambas formas, pero recomienda 'adscrito' como opción preferente en el uso general. La pronunciación cotidiana puede omitir la 'd', pero no debe suprimirse en la escritura. El sustantivo 'adscripción' mantiene la 'p' en todas las zonas hispanohablantes. La RAE reconoce la validez de ambas formas, pero 'adscrito' es la opción preferida en el uso general, mientras que 'adscripto' es una variante legítima en contextos regionales.