La Comic-Con de Málaga ha sido un evento multitudinario con 30.000 visitantes al día, donde los asistentes han disfrutado de un desfile de gente disfrazada, compras de merchandising y conciertos. Sin embargo, el evento ha sido criticado por las largas colas y la falta de organización, con algunos visitantes expresando su decepción. Los precios y la escasez de comida también han sido objeto de quejas. A pesar de esto, la mayoría de los asistentes han mantenido un buen humor y han disfrutado del evento. La zona de expositores ha sido muy concurrida, con puestos de venta de peluches, katanas y Funkos, entre otros. La organización ha calculado que el evento ha atraído a 30.000 visitantes al día, lo que ha generado una gran cantidad de colas y aglomeraciones. Algunos visitantes han comparado el evento con otros, como el Salón del Manga de Barcelona, y han expresado su opinión sobre la organización y la gestión de las colas.