Kiko Rivera e Irene Rosales han decidido separarse después de 11 años de relación y 9 años de matrimonio. La pareja ha vivido en una casa en Castilleja de la Cuesta, un municipio a las afueras de Sevilla, desde 2021. La casa tiene una piscina y una terraza en la azotea, y está decorada en un estilo moderno y minimalista. Kiko Rivera ha decidido mudarse a otra casa cerca de la anterior, mientras que Irene sigue viviendo en la casa con sus hijas. La pareja ha compartido momentos de su vida en la casa a través de las redes sociales, incluyendo su dormitorio, salón comedor y cocina. La casa tiene un valor de alquiler de 1300 euros al mes. La separación se produjo en mayo, pero se mantuvo en secreto hasta agosto. Kiko Rivera y Irene Rosales tienen dos hijas, Ana de 9 años y Carlota de 7 años.