La caída de Amazon Web Services (AWS) el pasado lunes fue causada por un fallo en la automatización del sistema de gestión de DNS de DynamoDB. El error se produjo en la región del centro de datos US-East-1 en Virginia y no se corrigió de forma automática, lo que obligó a los operadores a intervenir manualmente. La incidencia duró varias horas y afectó a centenares de servicios y webs, incluyendo Alexa, Perplexity, Canvas, Roblox y el New York Times. La automatización en Amazon es un proceso clave, con un millón de robots en sus almacenes, y el CEO de la empresa ha destacado el impacto de la IA en la empresa. La profesora de informática Suelette Dreyfus ha comentado que la dependencia de un puñado de gigantes tecnológicos ha reducido la resiliencia de internet. La caída de AWS ha generado un impacto considerable en el internet global, ya que la empresa es el mayor proveedor de nube con una cuota del 30%. El problema también provocó fallos en otras herramientas de AWS y se ha informado que el número de robots en los almacenes de Amazon va camino de superar a los humanos.