Los ventiladores evaporativos son una alternativa económica para refrescar espacios en climas áridos. Funcionan mediante la evaporación de agua, que se produce cuando el aire caliente pasa a través de un filtro empapado en agua. El resultado es un aire más fresco, aunque no tan frío como el de un aire acondicionado. La eficacia de estos ventiladores depende de la humedad ambiental, siendo más efectivos en climas con humedad relativa baja, como el interior de la Península Ibérica, donde pueden alcanzar descensos de temperatura de entre 5 y 10°C. Sin embargo, en lugares con alta humedad, como la costa, su eficacia se reduce. También pueden funcionar en espacios abiertos, como terrazas o jardines, siempre que el ambiente sea seco. Es importante tener cuidado con el uso de agua dura, que puede obstruir la almohadilla evaporativa y reducir su capacidad. En resumen, los ventiladores evaporativos pueden ser una buena opción para climas áridos, pero no son adecuados para todos los entornos.