Los sistemas de aire acondicionado doméstico funcionan mediante la transferencia de calor del interior al exterior, sin intercambio de aire. El aire que se enfría es el que ya estaba dentro de la estancia. Los modelos más avanzados incluyen un purificador de aire que elimina hasta el 99% de las partículas en suspensión. La Ventilación Mecánica Controlada (VMC) es un sistema que renueva el aire interior de manera constante y eficiente, con dos tipos: flujo simple y doble flujo. La VMC de doble flujo puede reducir drásticamente el consumo energético de la climatización, especialmente si se combina con bombas de calor o aerotermia. Los sistemas de VMC son fundamentales en viviendas Passivhaus, donde la envolvente de la casa debe ser hermética para ahorrar energía.