La inteligencia artificial está transformando la economía energética mundial, y las petroleras están encontrando nuevas oportunidades de negocio. Las compañías de servicios petroleros, como Solaris Energy Infrastructure y Liberty Energy, están reutilizando su experiencia en fracking para instalar unidades de generación eléctrica independientes de la red, alimentadas con gas natural, para centros de datos. Esto les permite ofrecer electricidad a un costo más bajo y con mayor certidumbre de precios que las compañías eléctricas tradicionales. La demanda de gas para centros de datos aumentará en 47 GW hasta 2030, y el consumo eléctrico de estas instalaciones podría triplicarse en Estados Unidos. La Agencia Internacional de la Energía prevé que el consumo de petróleo y gas no alcanzará su pico esta década, sino que seguirá creciendo hasta 2050. Empresas como ExxonMobil y Chevron están desarrollando plantas off-grid con sistemas de captura de carbono, y startups como Crusoe Energy están levantando centros de datos junto a pozos de gas para aprovechar un combustible que antes se desperdiciaba.