Los centros de datos crecen rápidamente y su impacto ambiental es significativo, con una posible demanda de electricidad que aumentará un 165% para 2030. Sam Altman, director de OpenAI, sugiere instalar centros de datos en el espacio para reducir el impacto ambiental. Empresas como Starcloud, Axiom y Lonestar Data Systems están experimentando con prototipos en órbita y en la superficie lunar. Los defensores de la idea destacan beneficios como energía solar constante y reducción del impacto local en agua, aire y ruido. Sin embargo, existen obstáculos técnicos y económicos, como la radiación que afectaría a los equipos y los altos costos de lanzamiento. En Estados Unidos, existen más de 5.400 centros de datos que podrían consumir hasta el 12% de la electricidad nacional en 2028. Expertos como Matthew Weinzierl consideran que estos proyectos pueden tener usos puntuales, pero deben demostrar viabilidad económica y calidad de servicio para competir con los centros terrestres.