Un programador llamado Bogdan Ionescu ha logrado alojar una página web entera en un vapeador desechable. El dispositivo, que originalmente se utilizaba para 'consumir y tirar', ha sido convertido en un diminuto servidor consultable desde Internet. El vapeador contiene un microcontrolador ARM Cortex-M0+ con especificaciones modestas: procesador de 24 MHz, 24 KB de memoria flash y 3 KB de RAM. A pesar de estas limitaciones, el programador ha logrado ejecutar un servidor web en el dispositivo utilizando un protocolo llamado SLIP y un mini servidor HTTP. El servidor puede responder a peticiones desde un navegador y cargar páginas completas en apenas 160 milisegundos. El experimento demuestra la reutilización tecnológica y la eficiencia extrema que se puede lograr con recursos limitados. El proyecto también plantea cuestiones de fondo sobre la curiosidad y el aprendizaje en la tecnología.