El Centro Nacional de Servicio de Hora (NTSC) de la Academia China de Ciencias es el responsable de mantener la hora oficial del país. Sin embargo, el Gobierno chino asegura haber detectado una intrusión de la Agencia de Seguridad Nacional estadounidense (NSA) en su red, dirigida contra el sistema de cronometraje de alta precisión. La operación se inició en marzo de 2022 y se intensificó entre agosto de 2023 y junio de 2024. Los atacantes utilizaron una plataforma con 42 ciberarmas especializadas y métodos de camuflaje avanzados para intentar recopilar información y insertar capacidades ofensivas que podrían inutilizar la infraestructura. El NTSC participa en el cálculo del Tiempo Universal Coordinado (UTC) y mantiene una desviación inferior a cinco nanosegundos respecto a él. La posibilidad de manipular la medida del tiempo abre un escenario de consecuencias imprevisibles. El Ministerio de Seguridad afirmó haber reunido 'evidencia concluyente' del ataque y ayudó al NTSC a cortar las cadenas de intrusión y reforzar sus sistemas.